Polonia, tradicionalmente, es el país que los alemanes y los rusos invaden cuando están aburridos. Su Historia, así, con hache mayúscula, es un cúmulo de intentos por sostener su idiosincrasia tanto política como cultural frente a sus glotones vecinos. Siendo los alemanes primero protestantes y más tarde nazis, y los rusos primero ortodoxos y más tarde comunistas, los polacos han sostenido como seña de identidad un acendrado catolicismo masivo y arraigado que apenas comparten en Europa del Este con unos cuantos húngaros y algún rumano suelto. Las guerras de religión del XVII -con España como aliada nominal- las lideraban los obispos. En la resistencia contra los nazis destacaron los sacerdotes católicos -que se dispensaron motu proprio del "No matarás"-. Y la principal oposición a la "Democracia Popular" durante la Guerra Fría llegó también desde las bastante castigadas iglesias católicas. La llegada al papado de Juan Pablo II debió ser lo más parecido a un orgasmo espiritual colectivo desde los Autos de Fé en plaza pública de los Austrias menores.

Polonia, así culturamente hablando, ha dado grandes cosas a la humanidad. Por ejemplo, a Lato, mítico delantero de la selección polaca de fútbol que fue máximo goleador del Mundial'74 y no alcanzó la final porque esas dos plazas estaban reservadas para la Alemania de Beckenbauer y la Holanda de Cruyff. También a Henry Sienkiewicz, premio Nobel de Literatura en 1905, autor de Quo Vadis -y sí, avispado lector, la novela es aún más tostón que la película- y de la trilogía patriotera A sangre y fuego, La inundación -también traducida como El diluvio- y El señor Wolodyjowski, sobre las invasiones tártaras del siglo XVII. Maria Walewska, célebre amante de Napoleón. Lech Walesa y el Solidarnosc. Günter Grass era medio polaco o algo parecido. El heroismo de los judíos del ghetto de Varsovia. El Pacto de Varsovia. La Varsovia, mafia de inmigrantes polacos que controlaba la prostitución en el Buenos Aires de los años 20 del siglo pasado y que aparece en Tango, de Hugo Pratt, la aventura porteña de Corto Maltés. Etc.
Estos señores son los gemelos Kaczinsky, Lech y Jaroslav. Con esos nombres y siendo idénticos, sólo podían ser futbolistas o asesinos en serie. Al impedirles su estricta formación católica cualquiera de las dos vías, optaron por una intermedia: la política. En 2005, Lech se convirtió en Presidente de Polonia, y no tardó mucho en nombrar a Jaroslav Primer Ministro, de tal modo que los terribles gémelos pasaron a controlar simultáneamente las jefaturas del Estado y del Gobierno. Desde que comenzó su mandato conjunto han encabezado una suerte de "caza de brujas" destinada, en principio, a "limpiar" de la administración los residuos del antiguo régimen comunista. Así, junto con unos cuantos cientos de funcionarios en estos dos años han sido "purgados" numerosos profesionales e intelectuales de izquierdas, periodistas críticos con el régimen y académicos de diverso pelaje. Incluso algún cargo afín, como el Ministro del Interior, Janusz Kaczmarek, se encontró descabezado de la noche a la mañana.
Además de este simpático y pacífico proceso de purga, en nada parecido al stalinismo que tanto denostan, las medidas económicas y sociales de los gémelos han sido cuando menos curiosas. Por ejemplo, gracias al savoir faire de este dúo dinámico, la homosexualidad está penada con la cárcel y el Parlamento polaco estuvo a un tris de iniciar una investigación para determinar si los Teletubbies hacian apología de la misma. Por otra parte, el aborto es delito incluso en caso de violación o peligro para la vida de la made, y las normativas familiares son bastante restrictivas respecto al trabajo de la mujer, de tal forma que si se ha llegado ha plantear un subsidio simbólico destinado a las amas de casa es para impedir deseen buscar trabajo fuera de sus hogares. La educación sexual de los menores está prohibida y las relaciones sexuales prematrimoniales, la masturbación y los anticonceptivos son ilegales. Si en lugar de ser polacos fuesen marroquíes habría que oír a alguno que otro, pero resulta...
Además de este simpático y pacífico proceso de purga, en nada parecido al stalinismo que tanto denostan, las medidas económicas y sociales de los gémelos han sido cuando menos curiosas. Por ejemplo, gracias al savoir faire de este dúo dinámico, la homosexualidad está penada con la cárcel y el Parlamento polaco estuvo a un tris de iniciar una investigación para determinar si los Teletubbies hacian apología de la misma. Por otra parte, el aborto es delito incluso en caso de violación o peligro para la vida de la made, y las normativas familiares son bastante restrictivas respecto al trabajo de la mujer, de tal forma que si se ha llegado ha plantear un subsidio simbólico destinado a las amas de casa es para impedir deseen buscar trabajo fuera de sus hogares. La educación sexual de los menores está prohibida y las relaciones sexuales prematrimoniales, la masturbación y los anticonceptivos son ilegales. Si en lugar de ser polacos fuesen marroquíes habría que oír a alguno que otro, pero resulta...
...que en política exterior no se quedan atrás: cuando aún sólo eran el poder en la sombra del partido Derecho y Justicia (PiS en sus siglas polacas, un cruce entre el PP y Falange allende el las llanuras de centroeuropa) tras la figura del anterior Primer Ministro Kazimierz Marcinkiewicz, apoyaron la Guerra de Irak -aún hay tropas polacas por ahí, creo- y fueron uno de los principales "caballos de troya" de Bush&Co en la Unión Europa. Entre bromas y veras, ya desde el poder, se han dedicado a tocar las narices a Merkel durante la presidencia de turno alemana, boicotear las relaciones con Rusia, torpedear la Constitución Europea y pelearse con... bueno, un poco con todo el mundo, dentro de la UE, se entiende.
Unas cosas y otras, unidas a algún escandalo por corrupción bastante antiestético y a qué muchas acusaciones de la purga son directamente inventadas, han provocado la disolución del Parlamento el pasado septiembre. El próximo 22 de octubre se celebrarán elecciones y la oposición se frota las manos.
Esta es Manuela Gretkowska. Intelectual de pro, censuradas su escandalosas novelas y ensayos, en los que decía picardías -la protagonista de una de sus ficciones era una mujer con dos clítoris que buscaba para casarse al hombre de dos penes-, se exilió a Francia hace unos años para regresar en la previa a la caída de los Kaczinsky y fundar un nuevo partido político que plante cara al conservadurismo polaco más rancio: el Partia Kobet, que quiere decir Partido de las Mujeres. Gretkowska quedó horrorizada a su regreso a la madre patria, con la impresión de estar viajando en el tiempo. Las restricciones legales y sociales a las libertades de las mujeres pintaban el bonito panorama antes descrito, y antes que regresar a su exilio dorado decidió hacer algo al respecto.
Mientras las críticas arrecian, profesionales, estudiantes y amas de casa de toda Polonia se unen a este partido cuyas listas, lógicamente, están compuestas íntegramente por mujeres. Su objetivo confeso es lograr representación parlamentaria, algo que mi absoluta ignorancia respecto al funcionamiento del sistema electoral polaco me impide saber si será posible. Gretkowska incluso apunta más alto y avisa de que pretende un sitio en el Parlamento Europeo, cosa que no me parece tan mal si pensamos que el partido de Le Pen tiene un par de escaños, al igual que los populistas holandeses -el partido del malogrado y peculiar Pym Fortuyn- y, a qué negalor, la coalición Forza Italia de Berlucosni, en la que participa los herederos de la fascio mussolinianas. Y cuyo nombre, además, es el equivalente a la mencionada fusión PP/Falange, pero llamándose ¡Arriba España!.
Para demostrar que no tiene nada que ocultar, el Partia Kobet presentó este cartel:

Bueno, no es tan así, es eslogan, al parecer, reza: "Vestidas o desnudas, no sólo somos objetos sexuales", reivindicando la dignidad de la mujer.

Pero... ¿a nadie le recuerda a nada? Exacto:

Y a parte de nuestros amados Ciutadans, esta el ejemplo belga:
Con esta campaña el diminuto NEE ("no" en flamenco, por lo visto) denunciaba las promesas exageradas del resto de políticos. Por aclamación popular, la candidata Tania Derveaux -en la imagen- acabó prometiendo 40.000 blowjobs -mamadas- en lugar de jobs -trabajos-, una por cada voto, presentando un formulario de candidatos e incluso marcándose un itinerario para cumplir con el encargo. Éxito total vía internet en España, por cierto. Perdidas las elecciones, ahora planifica un video porno. Los dos proyectos son mentira, claro, bromas para parodiar a los políticos en campaña.
El surgimiento como setas de partidos "ciudadanos" de tan diverso pelaje, pero siempre intentando salirse de las estrechas vías del eje derecha-izquierda, debería advertir a los partidos tradicionales -socialistas, liberales y democristianos, ya que los comunistas y los neofascistas han quedado relegados a los márgenes- de la grave crisis de legitimidad que a medio plazo puede afectar a la democracia en Europa. Con participaciones mínimas que apenas bastan para justificar la legalidad de las elecciones, "accidentes" como la entrada de Le Pen en última ronda contra Chirac en la pugna por la Presidencia de Francia hace unos años o el aupamiento de los terribles Kaczinsky al poder en un país del tamaño y potencial de Polonia pueden repetirse más de lo recomendable.
Y para finalizar, una visión sicalíptica surgida de las borracheras de hípocras que Lovecraft y Umbral se deben estar pegando en el séptimo círculo del Infierno: ¿se imaginan a Rosa Díez y Savater promocionándo en pelota picada al nuevo y flamante UPD, amagando bailar un tango, sin la mariconada de los carteles tapándoles nada y con un eslogán que rece: "Ni de derechas, ni de izquierdas, sino todo lo contrario"? Sinceramente, si prometiesen no hacer eso nunca, contarían con mi voto.



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